lunes 17 de noviembre de 2008

Creápolis se enamora

Aciagos tiempos éstos, amigos míos. Años de alienación mediática en los que enfermizas legiones de adolescentes masturbatorios se agolpan frente a las pantallas, en busca de oscuros placeres en baja resolución y con nefastos streamings. Es por ello que no puedo contener sinceras lágrimas de emoción al encontrarme con un peluche de colores como éste: una pequeña agencia de publicidad, herida en lo más hondo por la indiferencia de un cliente potencial, decide tirar la casa por la ventana y derramar sus más profundas pasiones y sentimientos en una sencilla, pero sentida, canción de autor. Como dijera una vez Ian Malcom en uno de sus ataques de histrionismo, el AMOR se abre camino ( o algo así ).